sábado, 1 de septiembre de 2018

Burocracias de izquierda de mal en peor


03.Oct.16   
Burocracias de izquierda de mal en peor

Los pocos votantes en Colombia (37%) dieron la victoria al NO al acuerdo del gobierno con las Farc, el PT de Brasil pierde las elecciones municipales en las principales ciudades, el Psoe en España retira a su líder y nomina una gestora que discute si permite al PP asumir las riendas del gobierno.

El pueblo colombiano se ha negado a ratificar las negociaciones cupulares entre la jefatura de las Farc y el ejecutivo dirigido por Santos. La abismante mayoría se ha negado a votar, sancionando a su manera el acuerdo de los de arriba. Las izquierdas sostienen que se ha tratado de miedo, sin embargo en las ciudades, donde se concentró el reducido voto, no hay repercusiones sociales de la guerra en el campo y selvas, lugares donde se ha concentrado el accionar armado y la disputa de territorios de cultivos intensivos. Ya no es secreto para nadie que en los territorios controlados por las Farc y por los grupos paramilitares se ha desarrollado la economía del narcotráfico como modo de sostener financieramente la guerra, en tanto el gobierno ha permitido el adentramiento de las empresas extractivas que generan ingresos fiscales. Cada uno a su modo ha pasado por encima de la naturaleza, destruyéndola, y de las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes, desalojándolas o simplemente aniquilándolas, en la llamada internacionalmente acumulación por despojo.

En la época de auge del capitalismo industrial, la plusvalía era el principal modo de acumulación, hoy día ante la vertiginosa caida de la tasa de ganancia por la disminución de la producción de plusvalía en cada mercancía, es la materia prima y el resto del capital constante lo que determina y orienta el proceso de acumulación, de ahí la necesidad del neoliberalismo, ampliación de mercados, disminución del papel de los estados, disminución del papel real de los imperialismos, transición al imperio del capital globalizado y aumento del extractivismo, mediante el cual se acrecienta la producción, circulación y aplicación del capital constante, constituido por las materias primas mineras o agrícolas (commodities e insumos), combustibles y energías (petróleo, gas, agua, biocombustible, etc), que por su vez ha empujado a una mayor penetración y profundización de territorios con la consiguiente destrucción de la naturaleza y expulsión de comunidades y poblados rurales que se amontonan en las periferias de las grandes ciudades y países metrópolis del norte y del extremo sur (Australia, Chile y Argentina, países donde grandes empresarios como Benetton y Tompkins han invertido ingentes sumas millonarias en “reservas” de agua y bosques con inteligente visión de futuro).

Hasta esa época del neoliberalismo, la disputa política izquierda-derecha se daba en torno al control del aparato del estado para administrarlo en función del capitalismo de estado o al menos un retorno al estado de bienestar, lo que llevó a las izquierdas a presentarse como los anti-neoliberales sin recurrir al anticapitalismo de sus fases anteriores, estimulando la aproximación con empresarios nacionales, pequeña-burguesía urbana y rural propietaria, profesional, funcionaria e intelectual, lo que en nuestro continente y en otros lugares llevó a una vuelta del nacional-populismo al más puro estilo de Perón y Haya de la Torre, siendo sus principales exponentes actuales el FMLN de El Salvador, el orteguismo sandinista de Nicaragua, Diosdado Cabello Y Maduro de Venezuela, Lula y el PT en Brasil, los Kirchner en Argentina, el Frente Amplio y Mujica en Uruguay, Correa en Ecuador, Humala en Perú y Evo Morales en Bolivia.

Cada uno de ellos aprovechó la potencia social de los pueblos emergentes, las luchas antiglobalización y las dinámicas comunitarias, para luego contenerlas y subordinarlas a la institucionalidad estatal, propuesta como eje y conductor de los cambios, ocultando que para financiar los gobiernos debían articularse adecuadamente al capital internacional y sus propuestas centralizadas de reforzamiento de los procesos de acumulación ya señalados, lo que si bien consiguió debilitar en parte la pujanza, el protagonismo y dinámicas de abajo, no pudo aniquilarlas, lo que le valió por su parte un fuerte debilitamiento de su base inicial de apoyo habiendo generado espectativas no cumplidas.

Estos procesos cayeron de lleno en la nueva política económica levantada por Joseph Stiglitz, asesor principal de Clinton, ex presidente de la reserva federal (Banco Central de USA) y vice presidente del Banco Mundial, que astutamente preconizó la alianza estratégica del estado y del mercado mediante una nueva institucionalidad que lo permitiese para abrir las puertas con mayor amplitud al extractivismo y la dependencia de las economías nacionales al capital globalizado, en lo que fue llamado el neoinstitucionalismo, que había impregnado el Foro Social de Porto Alegre de la mano con grandes ONGs, empresarios como George Soros, fondos de la Fundación Ford y la presencia de parlamentarios de la socialdemocracia europea.

En este contexto, los gobiernos comienzan a perder fuertemente la sustentación inicial de los pueblos, ya que sus programas eran inaguantables y de gran beneficio para la circulación y acumulación de capitales que iban y venían o invertían solamente en el extractivismo para la fuerte exportación de commodities, lo que obviamente no resultaba de agrado de la gente común, por más que el PT repartiera 40 millones de canastas a los pobres como gran concesión del capital y así lanzaron el tarifazo que significó que millones se volcaran a las calles tomando por sorpresa a las izquierdas y a las derechas. El gobierno brasileño nunca fue del PT, sino de la alianza PT-PMDB (el partido de Temer, el vicepresidente de Dilma y actual presidente).

Ello explica la debacle del partido de Lula, que ayer fue derrotado vergonzosamente en las principales ciudades del país en las elecciones municipales. En Sao Paulo fue derrotado por un partido de derecha y en Río de Janeiro por un partido de izquierda.

Hoy día estamos en otra fase, la de negociaciones internas entre gobiernos y parlamentos, lo que puede apreciarse claramente en varios países europeos, especialmente España y Grecia, pero aquí, en nuestro continente Abya Yala, la cosa está que arde, particularmente en las negociaciones del ejecutivo venezolana de izquierda con el parlamento de derecha, en que llamaron al Papa para hacer de mediador. Estamos ante el reparto y acuerdos consensuados o disputados de fracciones del estado entre izquierda y derecha donde cada uno moviliza sus tropas y sus ganados sociales para conversarse allá arriba, siendo que en muchos casos ya no hay como diferenciar a unos de los otros y sólo se diferencian en las banderas y consignas, en tanto allá arriba negocian el extractivismo destructivo, como en venezuela, donde el Arco Minero del Orinoco se espera que resuelva los problemas de la caida del boom del petroleo.

De esa manera, negociar allá arriba Santos con las Farc, entra de lleno en las negociaciones y acuerdos superestructurales izquierda-derecha en el contexto del distanciamiento de ambos respecto de los intereses y necesidades de los pueblos que ya no compran entradas para ir a ver el partido de fútbol izquierda-derecha.

Mientras por abajo, se consolida la autonomía comunitaria en todas partes y arrecian las ofensivas de los estados de derecha, izquierda o de ambos en contra de los pueblos y la madre tierra.

Jaime Yovanovic (Profesor J)
unlibre@gmail.com
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La potencia social es creatividad y construcción


La potencia social es creatividad y construcción
 Jaime Yovanovic (Profesor J)     03.Oct.16    

¿Qué hacemos?
Simplemente separarnos de las luchas partidarias y retirar la vista de la disputa allá arriba del poder, para dedicarnos a desplegar la potencia social usando la creatividad en la construcción de formas de vida compartida y soluciones a nuestros problemas inmediatos. Si no buscamos soluciones entre nosotros, nos van a tener siempre encadenados a las promesas, estafas e ilusiones.

Ya hemos visto que no basta la organización y la lucha, pues en vez de resolver situaciones, los principales beneficiados son los de arriba. Nadie sabe para quien trabaja: los grandes empresarios y bancos aumentando sus ganancias y los políticos estimulando la corrupción. Todo ello a costa de las grandes mayorías. La CUT sumergida en luchas partidarias, los pescadores artesanales sometidos a una ley de pesca nacida de la corrupción, los estudiantes enredados en luchas por migajas que sólo han resultado en dudosos beneficios y sus dirigentes sentados en el parlamento. Acá abajo nos llaman a la calle una y otra vez para calmar y suavizar la presión de las bases. Así se reduce la potencia social solamente al juego de presiones para eternas negociaciones allá arriba.

Como en Venezuela, donde el ejecutivo de izquierda negocia con el parlamento de derecha sin avances, hasta que invitaron al Papa a intermediar en las conversaciones y éste ha aceptado. Luego el sumo pontífice tal vez tendrá que ir a interceder entre Macri y el parlamento argentino, o entre Lula y el parlamento brasileño. Esa es la moda hoy, en tanto cada uno mueve su ganado social en las calles. Así nos utilizan para mantener ocupada y desgastar la potencia social.

Mientras allá arriba se divierten y ganan como locos, arrastrando a algunos a su circo y llamando al resto a sumarse a la poco graciosa diversión, acá abajo algunos estamos tomando el toro por las astas cansados de los corcoveos del animal político. Lo hacemos porque hay que hacerlo y hay que mostrarlo para que cada quien haga lo suyo en su lugar, en su barrio, en su escuela o centro de trabajo.

¿Qué hacemos?
Simplemente separarnos de las luchas partidarias y retirar la vista de la disputa allá arriba del poder, para dedicarnos a desplegar la potencia social usando la creatividad en la construcción de formas de vida compartida y soluciones a nuestros problemas inmediatos. Si no buscamos soluciones entre nosotros, nos van a tener siempre encadenados a las promesas, estafas e ilusiones.

Por ejemplo, en el tema de la vivienda, el Sindicato de Trabajadores de la Construcción de Valparaíso ha levantado un programa de construcción de viviendas para trabajadores arrendatarios y allegados mediante la gestión responsable del sistema de subsidios en los comités de vivienda, evadiendo la gran cantidad de estafas que han habido en nuestra región y en el país, así como la especulación inmobiliaria y el lucro desmedido de las empresas constructoras. La diferencia con los otros emprendimientos no radica solamente en la honestidad y rectitud que caracteriza a este sindicato, que goza de merecido prestigio en la región y a nivel nacional, sino en que los comités apuntan a las formas de vida compartida en armonía e interacción con la naturaleza, como una familia barrial, con construcciones sustentables y sistema de compras en común, entre otras modalidades. Además que los miembros de cada comité participan con los arquitectos y constructores en el diseño y detalles de la obra. Quien lo desee podrá ser contratado por la empresa construtora y habrán prácticas de minga y autoconstrucción.

Ese es despliegue de la potencia social. Y como en la vivienda, lo mismo se hace y puede hacerse en todo orden de cosas, sin necesidad de romper con el estado y el mercado, como hacen algunos para luego finalmente envolverse en el sistema abandonando todo el ímpetu de lucha inicial incentivado por los grupos que reclutan seguidores. Sostenemos que el cambio vendrá desde las formas de vida compartida y la mancomunalidad, desde donde pueda desplegarse otra economía, en tanto los de arriba se ahogarán en sus propias marañas y enredos. El viejo topo de la historia ya no cava y cava para destruir el sistema, sino para construir otro: el común, sin ismo.

Si eres estudiante o profesional de arquitectura o trabajo social y quieres conocer, colaborar o conversar del tema, comunícate con el correo unlibre@gmail.com

Si eres de otra área profesional o vocacional, también estás invitado.

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Chile: Militares hablan alto

19.Sep.16 
Chile: Militares hablan alto

Por Jaime Yovanovic (Profesor J)
Desde la di-versidad del mundo de la vida

Las declaraciones militares de reafirmación de la patria por sobre la matria, es decir el predominio del autoritarismo institucional patriarcal por sobre el mundo de la vida, marcan el rosario de conceptos y declaraciones de principio entregados por la tienda militar por boca de su vocero, el general Oviedo, tras reafirmar su vocación de respeto al poder civil y al gobierno por medio de una medalla entregada con pompa y boato al ministro de defensa y culminar destacando el valor como el principio fundamental de la vida militar.

Si bien es cierto que se encuentran poco dispuestos a ceder los fondos secretos que reciben sin control de institución alguna, han dejado claro que las fuentes financieras dependen del poder civil, o sea, de los políticos, justamente los que menos confianza tiene la población, pero bueno, si lo dice la constitución, poco importa que la hayan hecho ellos mismos. Es como decir abiertamente: “dejamos esa decisión a los corruptos” y hasta podría agregarse “por algo entregamos la máquina a la partidocracia”, y así todos seguimos contentos con la población dividida cada quien colgado de sus próceres, unos colgados de los partidos y figuras de derecha, otros del centro, más allá se agrupan los que se cuelgan de la infinidad de grupos y partidos de izquierda y así todos colgados como racimos de uva que pisotean tranquilamente los de allá arriba para hacer el vino con que nos emborrachan la perdiz.

Poco faltó para que saludara abiertamente a los diputados provenientes del mundo estudiantil que han hecho nuevos racimos de partidos que por suerte consiguen entusiasmar a algunos ilusos que podrán llenar los viejos odres con vino nuevo y saludable, como una campaña religiosa de “renovación de la esperanza”. Vamos bien, dicen allá arriba y por eso los militares ahora se dan el lujo de hablar alto y pasarnos por la cara los “riesgos regionales” derivados de las disputas económicas, recursos y orientaciones ideológicas, en abierta alusión a Bolivia donde los capitalistas izquierdistas en el gobierno usan a diario el recurso al chauvinismo llegando al colmo de definir a sus destacamentos armados como “ejército antimperialista” que dice distanciarse de las potencias cuando se agarra a China, Rusia y todo aquel que traiga capital para destruir la madre tierra y debilitar a la matria frente a las patrias que pisotean las uvas de la ira, refiriéndonos a la sensacional novela del norteamericano John Steinbeck y no a la operación militar de Israel.

Esa fragilidad regional la usan para reforzar su papel y justificar sus fondos, además que ligan abiertamente la defensa con la seguridad, pasando un avisito a quienes internamente pueden aspirar a modificar el orden imperante, en especial a las comunidades mapuche que están entre dos fuegos: la agresión del estado y la agresión de las vanguardias que intentan arrastrarlos a sus luchas por el poder. No hay riesgos en relación a los que incendian camiones, iglesias y granjas, ya que para eso está el aparato. El peligro está en que los mapuche hagan algo parecido a los zapatistas o a los kurdos, que es una tendencia que se despliega desde abajo por todo el continente y el resto del planeta, es decir el cambio civilizatorio, pero eso no se podrá reprimir, pues se trata del cambio pacífico desde las relaciones de cotidianeidad, desde la raíz de la tierra, el mundo de la vida y la matria, y el peligro a nivel de país está conjurado mientras los izquierdistas sigan organizando un partido tras otro o fusionándose según acuerdos y repartijas entre los dirigentes o generando redes de coordinaciones y similares de caciques sin indios. Para entender mejor eso basta comprender que un partido se organiza de arriba hacia abajo reclutando y organizando desde una matriz, que en el fondo es una reproducción del estado, pues aspira a dirigir el actual o hacer “otro”.

Mientras siga esa división jacobinos-gerondinos implantándose en la población impidiendo el despliegue de la potencia del común con autonomía, los militares y empresarios tienen motivos para seguir contentos, en especial en esta época de alianzas izquierda-derecha en la mayoría de los países, donde se reparten las funciones estatales entre patadas y combos o entre copas borboteando de champaña mientras cada uno saca a sus “masas” a la calle para presionar en la repartija y muchos todavía agarran papa con ese carnaval predeterminado. Y todo ello para abrir aún más las puertas a las empresas que están depredando el planeta.

Ya no se sabe con cual chichita nos estamos curando. Volvamos a la raíz y retomemos los ritmos y requerimientos de la madre tierra y del común. Salud!

Jaime Yovanovic (Profesor J)
Universidad Libre, la desuniversidad, que en vez de uni-versidad, reconoce la di-versidad del mundo de la vida.
unlibre@gmail.com

La memoria del golpe militar en Chile


12.Sep.16   
La memoria del golpe militar en Chile

Por Jaime Yovanovic (Profesor J)

Los hechos de memoria ya no están, pero marcan y dejan huellas, las que pueden rastrearse una y otra vez por diferentes sujetos o por los mismos que pueden ir cambiando, así como los cambios de todo tipo llevan a cambiar también una y otra vez la interpretación del pasado. Así la memoria es una forma de interpretación, que cuando se apoya en un paradigma, ideología o receta, puede resultar muy diferente de las otras ideologías, así como encontrarse en algunos puntos y distanciarse en otros. De esa manera aunque los hechos fueron objetivos, aún siendo realizados por subjetividades y voluntades ligadas a los intereses políticos de poder y económicos de acumulación, y el conjunto de la población quedó en medio de esas definiciones subjetivas, tácticas, estrategias, ofensivas y defensivas, las interpretaciones predominantes derivan y siguen derivando de esas luchas por el poder, aunque la población cada vez menos participante en política y cada vez menos dispuesta a aceptar el expolio dominante y la destrucción de la madre tierra, puede tener sus propias interpretaciones o ninguna, soslayando el tema.

Por ejemplo, la historiografía marxista o, por decirlo de otra manera, los exégetas bíblicos de textos de Marx, han tenido importantes fugas de autores que han reconocido que Marx cambió su mirada sobre el estado y el poder, y que Engels hizo la trampa de “interpretarlo” a su manera después de su muerte en la Introducción al importante libro “La Guerra Civil en Francia”, pero los intereses de partido y de poder, se saltan esas menudencias y siguen utilizando a Marx para sus chambonadas que no interpretan para nada al autor. Marx sirve, claro que si, pero sólo hasta la Comuna de París, pues después ya no sirve. O sea, la historiografía como estudio de memoria, se manipula, ya no sólo mediante un paradigma que choca con los otros, sino también mediante la mentira y el engaño. Digámoslo con todas sus letras: Marx dejó de ser marxista tras su análisis de la comuna. O mejor: Marx siempre se negó a ser marxista porque quería hacer constar que su metodología de interpretación cambiaba según los hechos.

Otro ejemplo: la historiografía en general, vale decir, la gran diversidad de interpretaciones históricas sobre las cuales y con las cuales puede trabajarse la memoria, nos dicen que la transición del feudalismo al capitalismo se dio mediante la lucha intransigente del naciente capital contra las relaciones feudales de la oligarquía, lo que es falso de tomo a lomo y pone en cuestión la dialéctica historicista hegeliana que Marx utilizó hasta la aludida comuna parisiense y de la que se despojó abiertamente. El estudio atento de las notas, documentos y huellas realizado por Silvia Federicci en su imperdible libro “Caliban y la bruja”, así lo demuestra, dejando bien argumentada que la tal transición fue realizada para imponer el nuevo modo de producción mediante la santa alianza de la burguesía con la oligarquía en contra de las formas de vida comunitaria del campesinado europeo, en contra de las formas de vida comunitaria de los bandidos de los bosques, montañas y mares, y finalmente en contra de las formas de vida comunitaria del planeta. Las “luchas” de la burguesía inglesa entre los ejércitos burgués y monárquico, culminaron con la repartija de las funciones estatales: el ejecutivo para mi, el legislativo para ti y el judicial para el common law, esto es, las relaciones sociales determinadas por las formas económicas de la propiedad y la circulación mercantil. Ese fue el modelo que finalmente conciliaron la izquierda y la derecha francesa, jacobinos y gerondinos, en las formas del derecho constitucional que prima hasta hoy día para la organización del poder, la economía y la subsunción social a la cohesión institucional.

Por último, traemos a colación el llamado “golpe” en Brasil, que no fue más que la ruptura de la alianza electoral y gobiernista de la ex izquierda del partido PT y la derecha del partido PMDB. Por lo que el abanico de interpretaciones da para todos los gustos y cada fracción de la lucha por o contra el poder de las izquierdas, derechas, centros y extremos, hace la suya para atraer seguidores que apoyen su vocación de vanguardia para administrar allá arriba los asuntos de todos.

Con estos ejemplos ya podemos abordar desde una mirada diferente los acontecimientos del golpe y gobierno militar en Chile. Habiendo sido la resistencia una responsabilidad social de todos los que se opusieron a la masacre y genocidio oientado por un grupo de oficiales que envió a los Rambos a disparar contra el pueblo, ello sigue siendo un acontecimiento histórico que se instaló debido al cambio del modo de producción, es decir, el fin de la época de la posibilidad de administración de los asuntos públicos por parte de los productores de plusvalía que el modelo capitalista neoliberal expresaba en todo su perfil, contenido, esencia y perspectivas y que la socialdemocracia allendista intentaba administrar rescatando principios de una época anterior, la del estado de bienestar, el keynesianismo, a la que se plegaron las corrientes marxistas de la administración centralista autoritaria del estalinismo, enfrascadas en los frentes populares de administración de la cosa pública mediante la alianza de la moribunda burguesía nacional con el sector privilegiado de los trabajadores públicos y la llamada aristocracia obrera. El golpe militar chileno impuso a sangre y fuego el modelo neoliberal que en otros países se estaba imponiendo por vías pacíficas, aunque su implentación resultaba en la mayor violencia hacia la gente, en tanto el gobierno buscaba detenerlo incorporando partidos civiles y militares con el afán de negociar desde arriba el control y continuidad, lo que Maduro ha conseguido en Venezuela creando la empresa minera de los militares, o sea, dando participación económica activa al brazo armado del estado, lo que Pinochet y la partidocracia post-militares hicieron con un porcentaje de los ingresos del cobre.

La izquierda gobiernista no pudo contener el avance popular desde abajo que exigía más reforma agraria, viviendas, etc. y las izquierdas alternativas no consiguieron ni se propusieron ir más allá de la disputa del poder mediante la construcción de un poder paralelo, que si bien era pertinente, ya su destino estaba sellado por las nuevas condiciones que se establecían en todo el planeta para la acumulación de ganancias, lo que resultó en poco tiempo en la caida del socialismo y la entrega a plenitud de esos estados al capitalismo globalizado, así como poco a poco con la derrota de las guerrillas en todas partes o su rendición.

Ello no corresponde al papel malévolo de Estados Unidos, sino que supieron aprovechar sus empresas y la CIA los recovecos dejados por la lucha política que nunca llegó a modificar la economía como propuesta, a diferencia de los vientamitas, chinos y cubanos, que avanzaron sus guerrillas desde la reforma agraria y el reparto efectivo de tierras, lo que en aquella época fue apoyado por todo el pueblo muy bien dispuesto a trabajar una nueva economía, aunque muy rápido los hayan llevado de vuelta al autoritarismo estatal y al enlazamiento estructural con el capitalismo globalizado. En China y Vietnam eso era de esperar, pero ello no fue así en la revolución cubana, que finalmente hubo de entregarse a la economía soviética ante las amenazas yanquis y las presiones internas del fuerte aparato del Partido Socialista Popular, los pro-soviéticos, que finalmente pudieron entrar a los puestos claves, acabando con el proceso revolucionario que traía nuevos aires y sometiéndolo al continuismo capitalista de estado.

El gobierno militar chileno se dedicó a aniquilar a los grupos revolucionarios y los sectores sociales más movilizados para inducir posteriormente la salida con acuerdo de los partidos integristas dispuestos a seguir asegurando la vinculación chilena al capital globalizado, cuestión que se hizo urgente en la primera mitad de los 80 cuando miles y miles de personas y familias completas salían en todo Chile desde las ollas comunes y colonias urbanas a levantar barricadas y arrojar de todo contra las tropas que debían desmenuzarse en cientos y cientos de levantamientos en todas las ciudades.

Esa época de la primera mitad de los 80 no se quiere guardar en la memoria y hacen nata hoy día las reuniones lastimeras de autoflagelación como ritos de sobrevivencia de las vanguardias, cuando fue todo un pueblo el que se levantaba, no sólo los izquierdistas. Algunos quieren incendiar buses y levantar barricadas, cagando fuera del tiesto, si ya se les fue la micro y se han quedado pegados en épocas gloriosas. Llega a dar lástima ver como marchan hoy día cuatro gatos levantando una bandera de la memoria mientras esconden otras.

Si llenaran Chile de ollas comunes y colonias urbanas, serían ellos, los vecinos, los que estarían mostrando el camino, pero las vanguardias anquilosadas sólo piensan en el rito, la bandera y la canción y sueltan lágrimas que si bien son justas y honestas, nada tienen que ver con las tareas del presente. Los ghetos de izquierda, partidos y micro partidos, al reiterar prácticas ya aniquiladas por la historia, sólo están evitando la revitalización del mundo de la vida, creyendo que al hacer las ollas comunes y colonias urbanas, estaban “atrayendo” a la gente y así reforzaban su vocación vanguardista.

Hoy dían no sólo hay que hacer miles de ollas, huertas y convivencias en todos los barrios, sino que hay que que respetar su autonomía y sus propios caminos, que cada uno aprenda a vivir y a convivir, no los amarren en redes y coordinadoras para llevarlos por el buen camino.

No ha sido el golpe ni el gobierno militar lo que ha aumentado las distancias personales y el predominio del individualismo, ese es un pretexto para autojustificarnos. Somos nosotros mismos que no nos adaptamos a los nuevos tiempos, muchos siguen tras el poder, tras el estado, tras el socialismo y el comunismo, es decir, aunque la época cambie, pocos siguen a Marx, que cambió y escribió sobre ellos.

El cambio parte de nosotros mismos, de cada uno, en su casa y su familia, abriendo las puertas a los vecinos, conversando con ellos y practicando el buen vivir comunitario. Pero, claro, más de uno no va a aguantar y va a comenzar a hablar de política, de los fachos, de los rojos, en fin, y así sólo seguirá alimentando el divisionismo. Salga del gheto, salga del club, entre al circuito vecinal de prácticas compartidas que permitan ampliar la circulación de los afectos y del newen.

Jaime Yovanovic (Profesor J)
Universidad Libre, la desuniversidad de la Tierra y del Común
unlibre@gmail.com

Chile: modificaciones del cuadro político


04.Sep.16    
Chile: modificaciones del cuadro político
Por Jaime Yovanovic (Profesor J)

Lagos adelantó su disposición a ser presidente de la república. Luksic critica severamente a Bachelet. La DC está enojada por no contar con una figura de peso. Cuevas lanza su partido “Nueva democracia”. Boric, Jackson y otros grupos menores pololean abiertamente con Cuevas. PC pierde control de la CUT para el PS. Navarro lanza su nuevo partido “País Siempre por Chile”. La marcha contra las AFP concita la confluencia de la población y alimenta las esperanzas de reconstrucción de un polo de izquierda por arriba. Piñera no dice nada nuevo, como el gato al acecho del ratón

Complejo está el panorama para la clase política gobiernista, no gobiernista, parlamentaria y extraparlamentaria, en tanto los periódicos calientan el ambiente estimulando las voces de Luksic, Lagos y Piñera para hacer creer que las soluciones deben venir del posicionamiento de las vacas sagradas, mientras las nuevas vacas se introducen en las marchas de la AFP, dinámicas estudiantiles y cuanta chuchoca existe o pueden inventar, distanciándose cada vez más del protagonismo popular que parece dar vueltas y más vueltas buscando a su salvador entre las decenas y decenas de partidos, partiditos, “movimientos”, “frentes”, “bloques” y alianzas por arriba.

Cuando conversan Jackson con Boric, en todas las universidades se hacen alianzas entre los seguidores del uno y del otro, y si se distancian, en todas las universidades se instala la odiosidad entre sus comparsas. Si allá arriba deciden ir hacia el norte, allá parte el tropel en tumulto con nuevos carteles y consignas, y si deciden ir hacia el sur, se empujan unos a los otros y convocan nuevas asambleas estudiantiles para desplegar a sus oradores a convencer a las masas de que ahora hay que ir apatotados hacia el sur. En Valparaíso los partidos estudiantiles se incorporaron a última hora al pacto de la Matriz, que venía desde abajo y desde la diversidad y pasaron máquina por encima de Parada, hombre conocido en los cerros porteños, y de Morales, hombre honesto como pocos, para instalar a Sharp como candidato a alcalde, que ante el ridículo personaje del DJ Méndez que empujó fuera a Jara de la DC, único con experiencia administrativa que podía realmente competir con Castro, quien acumula una vasta experiencia municipal y que mucha gente lo vota independientemente de su partido, la UDI, será el estudiante (ya graduado, por cierto) el que va a capitalizar la votación de los clubes del fútbol izquierdista, con lo que Castro está asegurado, pues siendo la mayoría de los electores que van a votar mayores de 45 años, están poco dispuestos a apoyar un farandulero que posa de payaso o a un lolo universitario que se ha dedicado sólo a las asambleas estudiantiles, negociaciones entre bambalinas y luchas callejeras. Así podremos comparar el resultado final de la elección de alcalde donde Castro conseguirá alrededor del 30% de los votos válidos, Méndez alrededor del 25% y Sharp pasará el 10% empujado por los clubes izquierdistas que votan por la camiseta, en especial si las alianzas que promueve Cuevas, el “salido” del PC, se estrechan con los parlamentarios provenientes del mundo estudiantil y adoptan con fuerza la movida contra las AFP, aunque Mesina, el líder de la Confederación Bancaria y cabeza visible de la lucha contra esas empresas, no tendrá el placer de darle la pasada a Cuevas, que intenta a toda costa colocarse a la cabeza de esa batalla.

La dura derrota del PC en la CUT no les va a dejar dormir y tendrán que aliarse a la DC para impugnar la elección y ofrecerles algo más a a los democristianos, que consiguieron 8 directivos contra 19 del PS y 16 del PC, pero el PS necesita urgente esa victoria y se va a aferrar como gato de espaldas, aunque la presidenta de la comisión electoral de la CUT es DC y se ha posicionado por repetir el acto electoral, lo que será muy difícil de conseguir, a menos que las directivas máximas de los dos partidos de la ex UP se pongan de acuerdo mediante la fórmula de repartos y repartijas a lo largo del país, o sea, te doy si me das. Si hay nueva elección ya sabemos que han cedido por algún otro lado, lo que muy luego saldrá a la luz.

No es de extrañar entonces que Lagos y Luksic hayan salido a la palestra con sus mejores galas de gladiadores en la arena del circo romano, ambos armados hasta los dientes y disparando rayos y centellas contra todo el que se mueva. Lagos es la mejor carta empresarial y Luksic no habla sólo por si, ya que sus lazos con otros sectores empresariales son sólidos y más aún sus lazos con el capital globalizado. El PC no ha dicho nada de Luksic, pero uno que otro han cuestionado la relación de Lagos con los empresarios, a diferencia de Tellier, que haciéndose el cucho elogia que Lagos quiera dar continuidad y profundidad al programa firmado por los ex camaradas, que han “liberado” a Cuevas para que evite la dispersión del rebaño y agrupe a todos los críticos de la Nueva Mayoría por fuera, lo que el minero ha conseguido ofreciendo la lucha sin cuartel contra el neoliberalismo y algo de anti-capitalismo para engatuzar, de allí su partido “Nueva Democracia”, nombre copiado del programa que entregamos por escrito hace 13 años atrás a Orlando Caputo, su asesor, en la Cárcel de Alta Seguridad, cuando Caputo nos daba clases a los presos y me pedía mis propuestas por escrito, aunque no lo había elaborado para formar un partido, sino para hacerlo en los barrios como una metodología de construir protagonismo autónomo desde la gente. ¿Te acordás, hermano? A Caputo lo encontramos nuevamente como siempre al lado de Cuevas, como Pepe Grillo, en la ex cárcel de Valparaíso donde se formó el Movimiento de los Pueblos, del que me retiré cuando entraron en masa los partidos. O sea, no invento lo que digo, sino que busco estimular los análisis propios de la diversidad sin depender de lo que ordenen los comités centrales en su eterna lucha por el poder.

Sigamos:

Lúksic y Lagos responden al capital internacional y de ello ambos han dado pruebas más que suficiente, por lo que el tema no está en cuestión, sino que toca analizar en concreto como ambos se subordinan en la actualidad. Los tratados internacionales firmados por Chile dan la pauta y la oportunidad, de allí las presiones estatales en Valparaíso por la construcción del nuevo puerto que permitirá el arribo de buques de mayor calado, para lo que ya se ha ensanchado el Canal de Panamá y el gobierno ex izquierdista de Nicaragua va a hacer también el suyo con capital chino, ya que su amtimperialismo izquierdista es sólo con Estados Unidos, pero los chinos son empresarios izquierdistas y les vale a todos un maní que destruyan la naturaleza y las comunidades a su paso. Son daños colaterales y “gente dispensable”. Y después los izquierdistas se quejan que se les caen los gobiernos, acusando por supuesto a la CIA, el cuco que les permite hacer cerrar filas a sus huestes.
Este gobierno que tiene al PC en su interior, hasta ahora ha sido la solución al empresariado y al capital globalizado, pero la población está reaccionando, de allí que socialistas y comunistas están soltando sus salvavidas para retomar puentes con la gente que les critica abiertamente y hacerles tragar el camino de vuelta para seguir con algún gobierno izquierdista que siga representando al empresariado.
Eso significa que van a llevar un candidato alternativo a la presidencia, que saldrá de las conversaciones Cuevas-Jackson-Boric y una multiplicidad de grupos menores. Luego en la segunda vuelta no podrán sumarse a Lagos, porque pierden todo y queda en evidencia el plan, pero podrán llamar, como en Perú el candidato conservador fue apoyado por la izquierdas con la trampa de ratones del anti-fujimorismo, o sea, de los males el menor, a votar contra Piñera o no votar por Piñera, en fin, alguna fórmula que convenza que Lagos es mal menor ante Piñera.

Allá arriba aprenden, y nosotros acá abajo somos lentos para aprender, ya que la camiseta izquierdista aún es fuerte en un sector de la población y siempre su dinámica va a ser el juego de seguir al líder, por eso tanto partido y tantos líderes y cuando se juntan allá arriba tras sesiones de acuerdos y repartijas, los izquierdistas de abajo humedecen los ojos detrás de las banderas de la “unidad”.

Hay que liberarse de las ilusiones del izquierdismo para asumir la práctica del protagonismo. Las izquierdas no entienden que ellos mismos dibujan el perfil de la derecha en la población, colocándolos en la picota sólo consiguen generar rechazo y así no van a atraer al pueblo, que no será “atraido” a la disputa por el poder, sino que poco a poco se va envolviendo en sus propias prácticas protagonistas sin líderes ni vangurdias ni candidatos, cambiando el mundo desde los corazones, desde la familia, desde el amor, desde la familia del barrio, entre ellos mismos. O limpiamos la casa del barrio entre nosotros mismos o pasaremos la vida colocando a unos y otros a pasar la escoba, y como no lo hacen desde arriba, cunde la frustración. El protagonismo y los pequeños resultados entre vecinos, trabajadores y estudiantes no sólo combaten la frustración, sino que siembran la esperanza, no de que vendrá un salvador, sino de que podemos cambiar el mundo en muchos lugares pequeños haciendo muchas cosas pequeñas. Construir otro modo de vivir es mejor que poner allá arriba quien asuma el trono real o las cortes municipales.

Jaime Yovanovic (Profesor J)
Universidad Libre, la desuniversidad de la Tierra y del Común
unlibre@gmail.com

La caida de Dilma Roussef y los ratoncitos

La caida de Dilma Roussef y los ratoncitos
Por jaime Yovanovic (Profesor J) 

Por 61 contra 20 votos, sin abstenciones, el senado brasileño destituyó a Roussef de la presidencia y asume Temer la titularidad del poder ejecutivo en plenitud.
El PT había ganado el poder ejecutivo gracias a los votos del PMDB, un partido liberal nada de progresista, que llevó a Temer en la vicepresidencia y puso al servicio del progresismo a su rosario de caciques gobernadores de la mayoría de los estados de ese país. Por lo tanto el ex izquierdista Lula pudo asumir la presidencia donde lanzó el audaz programa de las canastas que beneficiaron a 40 millones de pobres gracias al dinero obtenido por el notable avance del capital extractivista que pagaba su parte para mantener quieta y feliz a la población, pero toda bonanza trae su otra cara de la medalla. Lula fue considerado como el peor presidente (y también Dilma) para las comunidades indígenas. La reforma agraria prometida a los sin tierra nunca se hizo y los ministerior de agricultura fueron asumidos por representante del extractivismo, la soja, la palma africana, ganaderos y el despojo de tierras, que avanzaron como tanques nazis sobre la naturaleza destruyendo todo a su paso, lo que llevó a Marina Silva, la ecologista respetada mundialmente, a salirse del PT y del gobierno.
El “famoso” MST, el brazo agrario del PT, que alcanzó fama mundial por tener un millón de campesinos organizados en tomas, campamentos y asentamientos, se quedó quieto para permitir que el reparto de canastas convenciera a la población de que ”algo había cambiado”, aunque en el fondo no había más que la “redistribución” de las ganancias en cuentagotas mientras los grandes empresarios se hacían la torta como nunca antes. Los mismos que pusieron a Lula y Dilma a “organizar” y “ayudar” a la población para la santa paz de los sepulcros, ahora sacan a Dilma. El MST perdió sus bases decepcionadas y frustradas quedando apenas con el 15% del millon de seguidores del comienzo y la “fama” y contactos internacionales que habían acumulado.
Sin embargo la población no se dejó engañar y los de abajo efectuaron las enormes manifestaciones por el pasaje libre ante la subida de precio que dieron comienzo a la necesidad de desprenderse del PT para seguir buscando caminos propios en barrios y comunidades. La autonomización y fuga de los movimientos fue tan grande que el PT no puedo contener la segunda oleada de protestas que vino contra las faraónicas construcciones para recibir los campeonatos mundiales. Ni el fútbol ni el carnaval sirvieron para contener la dinámica de abajo.
Los empresarios constataron que ya el PT no les servía para mantener la taza de leche que requerían para sus andadas y destaparon ollas de corrupción por todos lados. Para eso se usan las campañas contra la corrupción en todos los países, para debilitar adversarios de las eternas batallas izquierda-derecha por el poder.
El PMDB consideró que ya el PT no sirve para el proceso de acumulación extractivista, así la población se pronunció en las calles sin partidos.
Las ilusiones de las izquierdas de repartir beneficios institucionales por medio del dinero del extractivismo, nuevamente se vienen abajo, como en todos lados, dejando así las puertas abiertas para el protagonismo social desde abajo y el cambio civilizatorio desde los corazones.
El empresariado saca a los fantoches y pone a sus funcionarios. Así es la política: la lucha de quien administra la torta, mientras los de abajo debemos ser meros espectadores, seguidores, votantes o soldados del ejército del pueblo, lo que ya no se usa, y por eso los principales destacamentos armados del planeta están entregando las armas, los partidos se disuelven o dividen, nacen nuevos partidos uno tras el otro, y esto en realidad está lleno de flautistas de Hamelin que tocan para ver quien atrae más ratoncitos.
Jaime Yovanovic (Profesor J)
Universidad Libre, la desuniversidad de los ratoncitos
unlibre@gmail.com

Feminismo, patriarcado y partidos políticos

El feminismo no es lucha antipatriarcal, sino el rescate del papel de la mujer en la comunidad. No es un anti, sino un pro, a favor de.



Por Jaime Yovanovic (Profesor J), un feminista.
El feminismo no es lucha antipatriarcal, sino el rescate del papel de la mujer en la comunidad. No es un anti, sino un pro, a favor de.
La comunidad como forma de ser del ser humano, de la especie que se distingue de las demás por ser el órgano pensante de la naturaleza, la parte pensante del cosmos, tiene como eje a la mujer, que es el tronco del árbol de la especie, la que asegura la continuidad del ser, la que trae al nuevo humano desde el vientre materno de donde se incorpora al vientre de la matria, la comunidad, en que todos son madre de cada nuevo miembro, o sea su papel particular es transferido a la comunidad donde todos cuidan, miman, besan, acarician, sonríen, celebran sus gracias y amamantan al o la recién nacid@, del cual no importa su sexo ni su inclinación sexual, sino que es uno más o una más del común y por todos y entre todos circula el newen, las energías, karma y el amor que nos entrelazan con el resto de la madre tierra en un flujo constante de equilibrio de reciprocidad, cooperación y apoyo mutuo, al decir de Kropotkin en su debate con Darwin, que adjudicaba a los animales comportamientos de la sociedad patriarcal, como el rey de los animales o la reina abeja, que de reyes no tienen nada, salvo la utilización y defensa de las categorías autoritarias del patriarcado.
En épocas anteriores, digamos desde hace unos 7 a 8 millones de años, según los vestigios arqueológicos y antropológicos, los grupos humanos, primeramente hordas y luego gens o clanes, fratrias y tribus u otras diferentes formas de comunidades para mantener el equilibrio y alimentarse adecuadamente, se desmembraban voluntariamente para avanzar hacia nuevas tierras y mares, deteniéndose en lugares con mucho verde y animales, con los que compartían la biósfera a sabiendas de que cuando pensaban, lo hacían conscientes que todos los factores y actores de la complejidad de la vida participaban de muchas maneras en la elaboración del pensamiento, en especial a través del instinto, las sensaciones y la circulación de las energías, que se pueden llamar flujos kármicos, newen o amor cuando entran en juegos los afectos y ternuras.
Hasta que el macho, portador de los más importantes instrumentos o medios de producción, comienza su distanciamiento civilizatorio de la naturaleza en algunos lugares mediante el proceso de domesticación, encierro y control de animales y vegetales, en lo que fue el nacimiento de la agricultura y la ganadería en algunas regiones, en tanto en otras zonas del planeta, donde reinaba la abundancia, como en las selvas y grandes extensiones o llanuras, como en el dentro oeste del norte de nuestro continente Abya Yala o en los valles del Aconcagua, weallmapu y pampas laterales a la cordillera en el extremo sur, aquello nunca se produjo o se hizo de tal manera que no llegaba a un punto de ruptura y distanciamiento, hasta que llegó la civilización arrasando con la vida.
De allí, tras el inicio de la ruptura con la madre tierra y el comienzo de la civilización domesticadora, había un paso para llegar, más o menos entre 16 a 20 mil años atrás, después de millones de años de estar juntos, a la exclusividad de las unidades productivas y del hijo que daría continuidad. Junto a las unidades productivas exclusivas y excluyentes, el macho forma la unidad reproductiva que le daría el hijo primogénito que asumiría la propiedad, pero las mujeres no se dejaron aprisionar el vientre tan facilmente y así los machos que requerían una paternidad exclusiva, asumen un rol de patriarcas, acabando con el matriarcado del vientre materno y de la matria del común.
Así surgen las primeras y los primeros feministas de la historia, que para dar continuidad a su instinto y su rol, se apartan masivamente de los conjuntos de patriarcas que se unifican en los llamados consejos de patriarcas para efectuar de conjuto el poder social que ejercen sobre la base de la propiedad, la fuerza y la ideología patriarcal con figuras representativas de machos maduros, barbados y sentados en un trono. Las mujeres de todas las edades y los hombres feministas continúan su forma de vida comunitaria en regiones de difícil acceso a donde llegan los ejércitos patriarcales a someterlos y asi surgen las autodefensas de las mujeres guerreras llamadas amazonas y diferentes nombres en todas partes, que hasta el día de hoy siguen defendiendo las selvas en todas partes, así como regiones montañosas (Oaxaca, por ejemplo, o los nasa del Cauca, Colombia, o aún los mayas de las montañas del sureste mexicano y regiones de Guatemala), desérticas (como las comunidades amazigh, especialmente los tuaregs, en todo el norte de África), árticas (como los inuits, llamados esquimales) y diferentes llanuras y valles (como en el Wallmapu).
En el desarrollo de la civilización, que significa predominio de las cives, el patriarcado se desarrolla, crece, progresa, en dirección de la esclavitud y someten pueblos enteros, en tanto partes de ellos deben refugiarse y defenderse en regiones inhóspitas. Los consejos de patriarcas forman entre ellos el poder político desde su poder social y luego instituyen formas de dominio general mediante aparatos de control, el poder público, poder sobre el conjunto del populus mediante las instituciones patriarcales que sostienen la propiedad y las relaciones forzadas e ideológicas entre las individualidades en que fue fragmentado el común, dividir para reinar. El común siempre fue enemigo de los amigos allá arriba en las instancias del poder.
Silvia Federicci nos muestra en su libro “Caliban y la bruja” como la mujer era el eje en las comunidades campesinas y por ello la burguesía y la oligarquía, que nunca fueron tan enemigos como nos quiere mostrar la historiografía capitalista y socialista, ambos onsesionados por el poder y el predominio patriarcal, y por ello las quemaban porque además cumplían funciones de machi y así las acusaron de brujas y las enviaban a la hoguera para debilitar la resistencia del común por vía del terrorismo ejercido sobre el cuerpo de las mujeres.
En la misma época los objetores de conciencia con prófugos campesinos, se juntaban en los bosques, montañas y mares con sus familias completas, dando surgimiento a las comunidades que daban continuidad a la matria. Millones de soldados eran reclutados a la fuerza para enviarlos a morir en las lejanas tierras donde la resistencia era poderosa y continúa hasta hoy desde las comunidades indígenas. Las “independencias” fueron la manera patriarcal de subordinar y hacerse cargo del control de las comunidades para integrar los territorios al orden patriarcal por medio de la patria que aplasta a la matria.
Hoy día la lucha feminista ha caido en la pugna del poder patriarcal entre partidos y corrientes que luchan por el poder y muchos dicen pomposamente que están de acuerdo con las luchas de resistencia indígena y las apoyan, sin percibir que es al revés, que son en realidad las luchas indígenas las que nos muestran lo que hay que hacer y como hacerlo para despertar y activar el rol de la mujer integrada en la comunidad, y no es por otro motivo que la resistencia indígena no acepta a los partidos que sólo van tras el control de la máquina de moler carne que hoy día está destruyendo la madre tierra y la vida para la ganancia. De nada sirve al feminismo que algunas mujeres ocupen un porcentaje en la dirección de los partidos o de las candidaturas institucionales, lo que sólo es una argucia vergonzosa para hacer creer que es emancipación lo que es subordinación.
El feminismo es la reconstrucción del rol preponderante de la mujer en el común, en la comunidad, y no en las estructuras patriarcales, por lo que resulta sorprendente que algunas se dejen manipular por la militancia partidaria o política para atraer mujeres a las filas patriarcales.
El patriarcado necesita mantener las relaciones entre individualidades, o sea el predominio del individualismo, en cambio el feminismo necesita reconstruir el común para recuparar su digno papel de eje del mundo de la vida y de la matria.
Por eso hace falta retomar el vínculo comunitario desde nuestra familia con las familias de los vecinos, empezando con los de la cuadra, de nuestra vereda y la vereda del frente, para hacer allí un patio común. Por eso la voz de los vecinos, donde se encuentran también trabajadores y estudiantes, es la voz del común, para lo que hay que pasar por encima de las divisiones patriarcales de la política y de la ideología, ya no interesa que un vecino sea de izquierda, derecha, centro o extremos, lo que interesa hoy día es que pueda formar parte de la circulación de los afectos de la matria.
Tenga usted la certeza de que al leer este texto un partidario de las formas patriarcales de hacer las cosas, se va a molestar un poco, más que nada porque ponemos en cuestión la base donde está parado. Si es así, bájese de allí y venga al mundo real, abra los ojos y el corazón, vea a las mujeres no como cuerpos para saciar su apetito, sino como las nietas de las brujas que no pudo quemar la civilización.
Jaime Yovanovic (Profesor J)
Universidad Libre, la desuniversidad
unlibre@gmail.com